viernes, 21 de marzo de 2014

Algunos de los Cortijos de Sierra de Yeguas - El Cortijo de Rejano


Este es otro de los cortijos que a finales del siglo XIX pertenecía a D. Emilio Solís. En los años treinta éste se lo deja en herencia a su hija Doña Ángeles Solís. Y ésta, a su vez, a mediados de siglo se lo deja a sus hijos D. Emilio y Doña María Jesús Gozálvez Solís.
Este cortijo, debido al extenso campo de olivar, también cuenta con molino de aceituna. También cuenta con buena parte de monte lo que les permitió explotar ganadería.
Durante la segunda mitad del siglo pasado explotaron la granja de cerdo. Al estar el cortijo dividido en dos partes, la casa de señorío queda en la parte de María Jesús, por tanto Emilio se plantea hacer su casa de campo, encargándole al arquitecto Don Rafa Miró el proyecto y dirección de la citada casa a mediados de los años cincuenta del siglo pasado.


Este cortijo, contaba con casillas de aceituneros en plena sierra para los pastores y guardas cuyo nombre es “Los callejones”. Los trabajadores de Sierra de Yeguas, en su gran mayoría, al terminar la jornada de trabajo regresaban a sus casas al encontrarse este cerca del pueblo. Pero los pastores y guardas sí vivían durante todo el año en esas casas.
Otro de los atractivos de este cortijo es la caza menor, siempre muy bien cuidada y guardada. Incluso cerca del cortijo existe la “errisilla”, pequeña finca que fue cercada como reserva y recreo de su dueño. Aquí se llegaron a cuidar, aparte de las perdices, conejos y liebres, faisanes y gallinas Guineas. En la actualidad este coto de caza lo posee en renta una sociedad privada de cazadores.


A finales del siglo XX esta finca es heredada por los hijos D. José Mª y D. Javier Gozálvez Bellido. Rejano siempre fue uno de los cortijo mejor cuidado, y en la actualidad los heredero procuran seguir esa línea y cada año restaura cuantos sea preciso para mantenerlo en buen estado. También hay que decir que no solo los dueños son los participes del buen cuidado del cortijo, juega un papel muy importante los encargados, que eficazmente contrata los profesionales para el mantenimiento.

Encargados que tuvo este cortijo que yo recuerde fueron: D. Francisco Notario “curro”, D. Jesús Bernal González, D. Francisco Matín García “paco” y, en la actualidad, D. Bartolomé García Martín. También en el cuidado de la casa jugaron un papel muy importante las mujeres de los encargados. No quiero pasar por alto, un Señor bajito que muy eficazmente desempeñaba el trabajo de casero y jardinero que los tenía siempre muy bien cuidados, el señor Padilla. Debido al buen cuidado del cortijo, hubo un tiempo en que muchas parejas de novio elegían sus jardines para hacerse el reportaje de fotografía para el recuerdo.